HABLANDO CON PAPÁ DIOS, VIERNES 24 DE ENERO - HACER LO QUE DIOS DICE
ALIMENTO PARA EL ALMA
PRIMERA LECTURA
No pondré la mano sobre el ungido del Señor.
Del primer libro de Samuel: 24, 3-21
En aquellos días, Saúl tomó consigo tres mil hombres valientes de todo
Israel y marchó en busca de David y su gente, en dirección de las rocas
llamadas "las Cabras Monteses", y llegó hasta donde había un redil de
ganado, junto al camino. Había allí una cueva, y Saúl entró en ella para
satisfacer sus necesidades. David y sus hombres estaban sentados en el fondo de
la cueva. Ellos le dijeron: "Ha llegado el día que te anunció el Señor,
cuando te hizo esta promesa: 'Pondré a tu enemigo entre tus manos, para que
hagas con él lo que mejor te parezca' ".
David se levantó sin hacer ruido y cortó la punta del manto de Saúl.
Pero a David le remordió la conciencia por haber cortado el manto de Saúl y
dijo a sus hombres: "Dios me libre de levantar la mano contra el rey,
porque es el ungido del Señor". Con estas palabras contuvo David a sus
hombres y no les permitió atacar a Saúl.
Saúl salió de la cueva y siguió su camino. David salió detrás de él y
le gritó: "Rey y señor mío". Y cuando Saúl miró hacia atrás, David le
hizo una gran reverencia, inclinando la cabeza hasta el suelo, y le dijo:
"¿Por qué haces caso a la gente que dice: 'David trata de hacerte mal'?
Date cuenta de que hoy el Señor te puso en mis manos en la cueva y pude
matarte, pero te perdoné la vida, pues me dije: 'No alzaré mi mano contra el
rey, porque es el ungido del Señor'. Mira la punta de tu manto en mi mano. Yo
la corté y no te maté. Reconoce, pues, que en mí no hay traición y que no he
pecado contra ti.
Tú, en cambio, andas buscando la ocasión de quitarme la vida. Que el
Señor sea nuestro juez, y que él me haga justicia. Yo no alzaré mi mano contra
ti, porque como dice el antiguo proverbio: 'Los malos obran mal'. ¿Contra quién
has salido a guerrear, rey de Israel? ¿A quién persigues? A un perro muerto, a
una pulga. Que el Señor sea el juez y nos juzgue a los dos. Que él examine mi
causa y me libre de tu mano".
Cuando David terminó de hablar, Saúl le respondió: "¿Eres tú,
David, hijo mío, quien así me habla?". Saúl rompió a llorar y, levantando
la voz, le dijo: "Tú eres más justo que yo, porque sólo me haces el bien,
mientras que yo busco tu mal.
Hoy has demostrado conmigo tu gran bondad, pues el Señor me puso en tus
manos, y tú no me has quitado la vida. ¿Qué hombre, que encuentra a su enemigo,
le permite seguir su camino en paz? Que el Señor te recompense por lo que hoy
has hecho conmigo. Ahora estoy cierto de que llegarás a ser rey y de que el
reino de Israel se consolidará en tus manos".
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
SALMO RESPONSORIAL
Del salmo 56, 2. 3-4. 6. Y 11
R/. Señor, apiádate de mí.
Apiádate de mí, Señor, apiádate, pues en ti me refugio; me refugio a la
sombra de tus alas hasta que pase el infortunio. R/.
Vaya clamar al Dios altísimo, al Dios que me ha colmado de favores;
desde el cielo, su amor y su lealtad me salvarán de mis perseguidores. R/.
Señor, demuestra tu poder y llénese la tierra de tu gloria; pues tu
amor es más grande que los cielos y tu fidelidad las nubes toca. R/.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO 2 Co 5, 19
R/. Aleluya, aleluya.
Dios reconcilió al mundo consigo, por medio de Cristo, y a nosotros nos
confió el mensaje de la reconciliación. R/.
EVANGELIO
Jesús llamó a los que él quiso, para que se quedaran con él.
Del santo Evangelio según san Marcos: 3, 13-19
En aquel tiempo, Jesús subió al monte, llamó a los que él quiso, y
ellos lo siguieron. Constituyó a doce para que se quedaran con él, para
mandarlos a predicar y para que tuvieran el poder de expulsar a los demonios.
Constituyó entonces a los Doce: a Simón, al cual le impuso el nombre de
Pedro; después, a Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo, a quienes dio el nombre
de Boanergues, es decir "hijos del trueno"; a Andrés, Felipe,
Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago el de Alfeo, Tadeo, Simón el Cananeo y a
Judas Iscariote, que después lo traicionó.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús
HABLANDO CON PAPÁ DIOS
Amado Padre, gracias por
darnos continuas oportunidades para volvernos a ti y por protegernos a cada
instante…Bendito seas por siempre!!!
Querido Dios, reconozco
que me he equivocado al pensar que seguir tus pasos es ir a un templo o
pertenecer a una religión. Esto es bueno, pero no es suficiente. Seguir tus
pasos es hacer lo que te agrada, es seguir tus reglas, es dejar a un lado las
instigaciones de nuestras pasiones. Es creer que tu voluntad supera la voluntad
nuestra.
Por tanto, te pido con
humildad que tu espíritu guíe mi ser, para ser como David, que ante la
oportunidad de deshacerse de quien lo perseguía, de quien pensaba mal de él, de
quien deseaba su muerte, optó por amar respetando la vida y reconociendo que tu
voluntad prevalece sobre cualquiera…Amén Bendito Dios!!!
“MI SER ELIJE HACER LO QUE DIOS ME ENCOMIENDA”
¡DIOS NOS BENDIGA, NOS
ILUMINE Y NOS PROTEJA!
¡BIENAVENTURADO
Y BENDECIDO VIERNES!
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