MEDITANDO LA PALABRA DE DIOS, SÁBADO 22 DE SEPTIEMBRE - SOMOS IGUALES ANTE EL AMOR
ALIMENTO PARA EL ALMA
PRIMERA LECTURA
Él fue quien concedió a unos ser apóstoles y a otros, evangelizadores.
De la carta del apóstol san Pablo a los efesios: 4, 1-7. 11-13
Hermanos: Yo, Pablo, prisionero por la causa del Señor, los exhorto a
que lleven una vida digna del llamamiento que han recibido. Sean siempre
humildes y amables; sean comprensivos y sopórtense mutuamente con amor;
esfuércense en mantenerse unidos en el espíritu con el vínculo de la paz.
Porque no hay más que un solo cuerpo y un solo Espíritu, como es
también sólo una la esperanza del llamamiento que ustedes han recibido. Un solo
Señor, una sola fe, un solo bautismo, un solo Dios y Padre de todos, que reina
sobre todos, actúa a través de todos y vive en todos.
Cada uno de nosotros ha recibido la gracia en la medida en que Cristo
se la ha dado. Él fue quien concedió a unos ser apóstoles; a otros, ser
profetas; a otros, ser evangelizadores; a otros, ser pastores y maestros. Y
esto, para capacitar a los fieles, a fin de que, desempeñando debidamente su
tarea, construyan el cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a estar unidos
en la fe y en el conocimiento del Hijo de Dios y lleguemos a ser hombres
perfectos, que alcancemos en todas sus dimensiones la plenitud de Cristo.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
SALMO RESPONSORIAL
Del salmo 18, 2-3.4-5
R/. El mensaje del Señor resuena en toda la tierra.
Los cielos proclaman la gloria de Dios y el firmamento anuncia la obra
de sus manos. Un día comunica su mensaje al otro día y una noche se lo trasmite
a la otra noche. R/.
Sin que pronuncien una palabra, sin que resuene su voz, a toda la
tierra llega su sonido, y su mensaje hasta el fin del mundo. R/.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO
R/. Aleluya, aleluya.
Señor, Dios eterno, alegres te cantamos, a ti nuestra alabanza. A ti,
Señor, te alaba el coro celestial de los apóstoles. R/.
EVANGELIO
Sígueme. Él se levantó y lo siguió.
Del santo Evangelio según san Mateo: 9, 9-13
En aquel tiempo, Jesús vio a un hombre llamado Mateo, sentado a su mesa
de recaudador de impuestos, y le dijo: "Sígueme". Él se levantó y lo
siguió. Después, cuando estaba a la mesa en casa de Mateo, muchos publicanos y
pecadores se sentaron también a comer con Jesús y sus discípulos. Viendo esto,
los fariseos preguntaron a los discípulos: "¿Por qué su Maestro come con
publicanos y pecadores?". Jesús los oyó y les dijo: "No son los sanos
los que necesitan de médico, sino los enfermos. Vayan, pues, y aprendan lo que
significa: Yo quiero misericordia y no sacrificios. Yo no he venido a llamar a
los justos, sino a los pecadores".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
MEDITANDO LA PALABRA DE
DIOS
Aunque nos cueste
comprenderlo, aunque nos cueste aceptarlo, gran parte de ser un seguidor de
Jesús, se debe a que Él mismo es quien inspira a tomar esta decisión. La otra
partecita se debe a nosotros, a nuestras ganas de seguirlo. Dicho de otra
forma, ser un seguidor de Jesús significa practicar su amor convirtiéndolo en
obras maravillosas cargadas de paz, gozo, bondad y benevolencia, porque es el
amor que reside en nuestro interior, aquel que propicia la gracia de estar
cerca de Dios, o lo que es igual, con Dios moviéndonos desde lo más profundo de
nuestro ser. Parece una traba mente, pero te exhorto a reflexionar sobre lo que
te acabo de decir.
Para Jesús, o sea, para
el amor, no existen limitaciones ni distinciones que puedan derrumbar u
obstaculizar su encuentro personal con cada quien. Estoy segura, que en algún
punto de la línea de la vida cada persona saborea un banquete con su Creador.
Es posible que sea de modo consciente o inconsciente. Lo importante de esta
paradoja es que pareciera que sin Amor nunca llegaremos a Dios o a la llamada
felicidad plena y eterna, pero considera que el Amor es quien llama e inspira a
seguirlo. Mientras tanto, nos toca abrir nuestro ser para esperar el llamado
terrenal de Dios…Bendito sea Dios por siempre!!!
ORANDO A DIOS:
Amadísimo Padre Santo, que
haces sonar tus mensajes de incalculables maneras, por tu Hijo, perdona las
ocasiones que ensimismada en lo efímero, he hecho caso omiso a tus llamados.
Por eso, con humildad y mucha vergüenza,
te suplico, que de alguna manera amorosa me hagas ver lo que quieres de mi…Amén
Bendito Dios!!!
“ALGÚN DÍA, TODOS
POSICIONADOS DESDE EL ANGULO DEL AMOR SEREMOS UN CUERPO PERFECTO”
¡Qué Papá Dios encamine tu
mente y tu corazón por senderos de amor! ¡Dios bendiga tu ser, tu
vida y tu familia!
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