MEDITANDO LA PALABRA DE DIOS, MARTES 27 DE MARZO - DE LA TRAICIÓN DE JUDAS Y DE PEDRO
ALIMENTO PARA EL ALMA
PRIMERA LECTURA
Te convertiré en luz de las naciones, para que llegue mi Salvación
hasta los últimos rincones de la tierra.
Del libro del profeta Isaías: 49, 1-6
Escúchenme, Islas; pueblos lejanos, atiéndanme. El Señor me llamó desde
el vientre de mi madre: cuando aún estaba yo en el seno materno, él pronunció
mi nombre.
Hizo de mi boca una espada filosa, me escondió en la sombra de su mano,
me hizo flecha puntiaguda, me guardó en su aljaba y me dijo: "Tú eres mi
siervo. Israel; en ti manifestaré mi gloria". Entonces yo pensé: "En
vano me he cansado, inútilmente he gastado mis fuerzas; en realidad mi causa
estaba en manos del Señor, mi recompensa la tenía mi Dios".
Ahora habla el Señor, el que me formó desde el seno materno, para que
fuera su servidor, para hacer que Jacob volviera a Él y congregar a Israel en
torno suyo —tanto así me honró el Señor y mi Dios fue mi fuerza—. Ahora, pues,
dice el Señor: "Es poco que seas mi siervo sólo para restablecer a las
tribus de Jacob y reunir a los sobrevivientes de Israel; te voy a convertir en
luz de las naciones, para que mi salvación llegue hasta los últimos rincones de
la tierra".
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
SALMO RESPONSORIAL
Del salmo 70, 1-2. 3-4a. 5-6ab. 15ab.17
R/. En ti, Señor, he puesto mi esperanza.
Señor, tú eres mi esperanza, que no quede yo jamás defraudado. Tú, que
eres justo, ayúdame y defiéndeme; escucha mi oración y ponme a salvo. R/.
Sé para mí un refugio, ciudad fortificada en que me salves. Y pues eres
mi auxilio y mi defensa, líbrame, Señor, de los malvados. R/.
Señor, tú eres mi esperanza; desde mi juventud en ti confío. Desde que
estaba en el seno de mi madre, yo me apoyaba en ti y tú me sostenías. R/.
Yo proclamaré siempre tu justicia y a todas horas, tu misericordia. Me
enseñaste a alabarte desde niño y seguir alabándote es mi orgullo. R/.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO
R/. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
Señor Jesús, Rey nuestro, para obedecer al Padre, quisiste ser llevado
a la cruz como manso cordero al sacrificio. R/.
EVANGELIO
Uno de ustedes me entregará. No cantará el gallo antes de que me hayas
negado tres veces
Del santo Evangelio según san Juan: 13,21-33.36-38
En aquel tiempo, cuando Jesús estaba a la mesa con sus discípulos, se
conmovió profundamente y declaró: "Yo les aseguro que uno de ustedes me va
a entregar".
Los discípulos se miraron perplejos unos a otros, porque no sabían de
quién hablaba. Uno de ellos, al que Jesús tanto amaba, se hallaba reclinado a
su derecha. Simón Pedro le hizo una seña y le preguntó: "¿De quién lo
dice?". Entonces él, apoyándose en el pecho de Jesús, le preguntó:
"Señor, ¿quién es?". Le contestó Jesús: 'Aquel a quien yo le dé este
trozo de pan, que voy a mojar". Mojó el pan y se lo dio a Judas, hijo de
Simón el Iscariote; y tras el bocado, entró en él Satanás.
Jesús le dijo entonces a Judas: "Lo que tienes que hacer, hazlo
pronto". Pero ninguno de los comensales entendió a qué se refería; algunos
supusieron que, como Judas tenía a su cargo la bolsa, Jesús le había
encomendado comprar lo necesario para la fiesta o dar algo a los pobres. Judas,
después de tomar el bocado, salió inmediatamente. Era de noche.
Una vez que Judas se fue, Jesús dijo: "Ahora ha sido glorificado
el Hijo del hombre y Dios ha sido glorificado en él. Si Dios ha sido
glorificado en él, también Dios lo glorificará en sí mismo y pronto lo
glorificará.
Hijitos, todavía estaré un poco con ustedes. Me buscarán, pero como les
dije a los judíos, así se lo digo a ustedes ahora: 'A donde yo voy, ustedes no
pueden ir"'. Simón Pedro le dijo: "Señor, ¿adónde vas?". Jesús
le respondió: "A donde yo voy, no me puedes seguir ahora; me seguirás más
tarde". Pedro replicó: "Señor, ¿por qué no puedo seguirte ahora? Yo
daré mi vida por ti". Jesús le contestó: "¿Conque darás tu vida por
mí? Yo te aseguro que no cantará el gallo, antes de que me hayas negado tres
veces".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
MEDITANDO LA PALABRA DE
DIOS
El hecho de ser Jesús
como es, le trajo inconvenientes con sus semejantes humanos. Lastimosamente, en
algunos casos la belleza interior, como la iluminación mental, que es la
sabiduría, la honestidad, es decir, la capacidad de decir la verdad, entre
otros, origina en aquellas personas que aún no han logrado desarrollar estas
virtudes, la envidia y por ende, deseos inconscientes de vengarse de alguna
forma.
De ahí, que en este día,
Jesús nos recuerda los deseos erróneos de Judas, no con la intención de
generarnos algún tipo de desamor hacia él o hacia lo que representa, sino más
bien, con la intención de despertarnos la compasión y el autoanálisis, porque estas son buenas herramienta
para resistir en cualquier camino tortuoso que elijamos transitar.
Por otro lado, también,
nos recuerda el otro tipo de traición. Esa que nace del miedo, también llamada
negación, que representa en este caso, Pedro, quien presumidamente dice
mantenerse fiel a Él. Por eso, Jesús le hace ver con humildad lo que hará, aun
cuando la presunción no le permite discernir en torno a ello.
Por tal razón, la
exhortación de este día nos invita a revisar el hecho de si sentimos envidia
por aquellos que se encuentran un poco más cerca de Dios y si realmente, en este caminar nos mueve la
presunción de pertenecer a un determinado grupo, porque lo cierto es, que la
felicidad divina se conseguirá estando cerca en pensamiento, sentimiento y obra de
Aquel que hizo todo por nosotros…Bendito sea Dios!!!
ORANDO A DIOS:
Bendito seas Dios Santo, porque
al poner en ti nuestra esperanza, se desvanecen las tristezas, las angustias y
los sufrimientos. Poniendo enteramente la esperanza en ti, mantenemos nuestra
mente y nuestro corazón libre de creencias erróneas que nos hacen juzgar o
condenar. Por eso, ilumina mi alma con tu Amor, para ser compasiva y humilde
contigo al serlo con mis semejantes…Amén Bendito Dios!!!
“LA ENVIDIA HACE JUZGAR…EL
AMOR NOS HACE PERDONAR”
¡Qué Papá Dios te conceda
experimentar una semana bendecida y magnífica al lado de los tuyos!
¡REFLEXIVO, GOZOSO Y
BENDECIDO MARTES SANTO!
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