APRENDIENDO DE NUESTRO SEÑOR, VIERNES 23 DE SEPTIEMBRE - QUIEN ES JESUS
LITURGIA DE LA PALABRA
PRIMERA LECTURA
Hay un tiempo para cada cosa.
Del libro del Eclesiastés (Cohélet): 3, 1-11
Hay un tiempo para cada cosa y todo lo que hacemos bajo el sol tiene su
tiempo. Hay un tiempo para nacer y otro para morir; uno para plantar y otro
para arrancar lo plantado. Hay un tiempo para matar y otro para curar; uno para
destruir y otro para edificar. Hay un tiempo para llorar y otro para reír; uno
para gemir y otro para bailar. Hay un tiempo para lanzar piedras y otro para
recogerlas; uno para abrazarse y otro para separarse. Hay un tiempo para ganar
y otro para perder; uno para retener y otro para desechar. Hay un tiempo para
rasgar y otro para coser; uno para callar y otro para hablar. Hay un tiempo
para amar y otro para odiar; uno para hacer la guerra y otro para hacer la paz.
¿Qué provecho saca el que se afana en su trabajo? He observado todas las
tareas que Dios ha encomendado a los hombres para que en ellas se ocupen. Todo
lo ha hecho Dios a su debido tiempo y le ha dado el mundo al hombre para que
reflexione sobre él; pero el hombre no puede abarcar las obras de Dios desde el
principio hasta el fin.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Del salmo 143
R/. Bendito sea el Señor, mi fortaleza.
Bendito sea el Señor, mi roca firme; él adiestró mis manos y mis dedos
para luchar en lides. R/.
Él es mi amigo fiel, mi fortaleza, mi seguro escondite, escudo en que me
amparo, el que los pueblos a mis plantas rinde. R/.
Señor, ¿qué tiene el hombre para que en él te fijes? ¿Qué hay en él de
valor, para que así lo estimes? El hombre es como un soplo; sus días, como
sombra que se extingue. R/.
ACLAMACIÓN Mc 10, 45
R/. Aleluya, aleluya.
El Hijo del hombre vino a servir y a dar su vida por la redención de
todos. R/.
Tú eres el Mesías de Dios. – Es necesario que el Hijo del hombre sufra
mucho.
Del santo Evangelio según san Lucas: 9, 18-22
Un día en que Jesús, acompañado de sus discípulos, había ido a un lugar
solitario para orar, les preguntó: "¿Quién dice la gente que soy yo?"
Ellos contestaron: "Unos dicen que eres Juan el Bautista; otros, que
Elías; y otros, que alguno de los antiguos profetas, que ha resucitado".
Él les dijo: "Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?" Respondió
Pedro: "El Mesías de Dios". Entonces Jesús les ordenó severamente que
no lo dijeran a nadie. Después les dijo: "Es necesario que el Hijo del
hombre sufra mucho, que sea rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y
los escribas, que sea entregado a la muerte y que resucite al tercer día".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
APRENDIENDO
DE NUESTRO SEÑOR
¿Qué crees quién soy yo?
Creo profundamente que eres el amor de Dios hecho hombre,
para convivir entre nosotros a fin de demostrarnos cuál es el verdadero
concepto de amar.
Siendo Dios espiritualmente, te constituiste hombre al
encarnarte en una mujer tan especial como Tú, para igualarte al género humano y mostrar que
aunque se tenga todo el poder del mundo, que aunque se existiese desde antes de
la creación, amar es tan importante hasta vencer la misma muerte.
Por otra parte, con tu existencia como enseñanza, he
aprendido y entendido que el concepto de quien soy, no es lo que definen mis
semejantes, sino lo que Tú has hecho de mí, tu imagen y semejanza, para amar y
honrar tal y como lo hiciste y lo sigues
haciendo y para aceptar a quienes me rodean de la misma manera en la que yo me
acepto a mí misma.
Es posible, que a veces la ofuscación del momento o el
velo en mis ojos de la tristeza, me
aparten por unos instantes de tu esencia. Pero, sé que tu amor me
inspira y me hace volver a amar tan rápidamente con el viaje de la luz…Bendito
seas Dios.
HABLANDO
CON NUESTRO PADRE
Inmenso
Padre Celestial, Bendito seas eternamente por vivir en las almas de las
personas que te anhelan. Bendito seas por santificar nuestra existencia con tu
amor. Bendito seas por hacer que tu voluntad habite en las mentes y corazones
de tus hijos. Yo quiero y elijo creer en tu presencia espiritual. Quiero y
elijo creer en tu presencia terrenal. Yo quiero
y elijo que tu Espíritu guie mi mente, mis emociones y mi voluntad a obrar de
manera amorosa y sincera, para caminar confiada por las sendas de tu amor…Amén Bendito
Dios!!!
“YO
SOY LO QUE SOY, NO LO QUE DICEN QUE SOY”
¡Qué
Papá Dios abra los cielos y sus ricos tesoros a tu favor, a favor de tu familia
y a favor de quienes te rodean!
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