ALIMENTO DIARIO, VIERNES 22 DE AGOSTO - DEL AMOR
“Descúbrenos, Señor, tus caminos y guíanos con la verdad
de tu doctrina”…Aleluya!!!
PLATO PRINCIPAL PARA EL ALMA:
Del libro del profeta
Ezequiel: 37, 1-14
En aquellos días, la
mano del Señor se posó sobre mí, y su espíritu me trasladó y me colocó en medio
de un campo lleno de huesos. Me hizo dar vuelta en torno a ellos. Había una
cantidad innumerable de huesos sobre la superficie del campo y estaban
completamente secos.
Entonces el Señor me
preguntó: "Hijo de hombre, ¿podrán acaso revivir estos huesos?". Yo
respondí: "Señor, tú lo sabes". Él me dijo: "Habla en mi nombre
a estos huesos y diles: 'Huesos secos, escuchen la palabra del Señor. Esto dice
el Señor Dios a estos huesos: He aquí que yo les infundiré el espíritu y
revivirán. Les pondré nervios, haré que les brote carne, la cubriré de piel,
les infundiré el espíritu y revivirán. Entonces reconocerán ustedes que yo soy
el Señor' ".
Yo pronuncié en nombre
del Señor las palabras que él me había ordenado, y mientras hablaba, se oyó un
gran estrépito, se produjo un terremoto y los huesos se juntaron unos con
otros. Y vi cómo les iban saliendo nervios y carne y cómo se cubrían de piel;
pero no tenían espíritu. Entonces me dijo el Señor: "Hijo de hombre, habla
en mi nombre al espíritu y dile: 'Esto dice el Señor: Ven, espíritu, desde los
cuatro vientos y sopla sobre estos muertos, para que vuelvan a la vida' ".
Yo hablé en nombre del
Señor, como él me había ordenado. Vino sobre ellos el espíritu, revivieron y se
pusieron de pie. Era una multitud innumerable. El Señor me dijo: "Hijo de
hombre: Estos huesos son toda la casa de Israel, que ha dicho: 'Nuestros huesos
están secos; pereció nuestra esperanza y estamos destrozados'. Por eso, habla
en mi nombre y diles: 'Esto dice el Señor: Pueblo mío, yo mismo abriré sus
sepulcros, los haré salir de ellos y los conduciré de nuevo a la tierra de
Israel. Cuando abra sus sepulcros y los saque de ellos, pueblo mío, ustedes
dirán que yo soy el Señor. Entonces les infundiré mi espíritu y vivirán, los
estableceré en su tierra y ustedes sabrán que yo, el Señor, lo dije y lo
cumplí' ".
Palabra de Dios. Te
alabamos, Señor.
Del santo Evangelio según san Mateo: 22, 34-40
En aquel tiempo, habiéndose enterado los fariseos de que Jesús
había dejado callados a los saduceos, se acercaron a Él. Uno de ellos, que era
doctor de la ley, le preguntó para ponerlo a prueba: "Maestro, ¿cuál es el
mandamiento más grande de la ley?"
Jesús le respondió: "Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu
corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Éste es el más grande y el
primero de los mandamientos. Y el segundo es semejante a éste: Amarás a tu
prójimo como a ti mismo. En estos dos mandamientos se fundan toda la ley y los
profetas".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
VITAMINAS
PARA EL ALMA:
Particularmente, cuando leí la primera lectura, evoqué el holocausto
nazi, por qué, no lo sé. Lo cierto es que millones de personas padecieron la
falta de amor y discriminación, al ser juntadas en campos de concentración,
para ser exterminadas por pura e inconsciente doctrina política y codicia.
Ahora bien, lo que me llama la atención, es que durante esta persecución,
muchas personas descubrieron el amor de Dios, tras quedar vivas y es que
posteriormente, cuando fueron asentados en una tierra, donde hacía miles de
años no vivían, pasaron a ser habitantes en una zona, que hoy día, todavía trae
controversia.
Lo interesante, de este evento tan funesto para la humanidad, es que
esta gente fue despojada de todo, bienes materiales, dignidad y vida; así fue
como pudieron saborear el amor de Dios.
En la segunda lectura, Jesús de Nazareth, nos dice que debemos amar
a Dios con todo nuestro corazón, alma y mente, es decir, con todo nuestro
cerebro, porque el verdadero corazón, el que piensa, está ubicado en el
hemisferio derecho, aquel que nos hace sentir el presente; la mente supongo que
se refiere, al hemisferio izquierdo, que guarda recuerdos pasados y el futuro y
el alma, que me imagino, que es la repartición de fluidos a través de todo
nuestro cuerpo, provocando emociones. En otras palabras, debemos amarnos, para
poder amar a Dios y por consiguiente, a otros seres humanos.
El amor no viene de afuera, sino que sale de nuestro interior. Es
ese amor exquisito, que es Dios, obrando dentro y fuera de nosotros, cuando
conseguimos no estar apegados a bienes materiales o vanidades.
Permítete, dejar fluir al Espíritu de Dios, dentro de ti, para
puedas amarte tal como eres y aceptarte de la misma forma, para que así, logres
con facilidad amar a los demás y aceptarlos como son.
Aleluya…Bendito y Alabado sea Dios
Eternamente!!!
POSTRE
PARA EL ESPÍRITU:
Padre Bendito, Divino “Yo Soy”, Volcán de amor puro, que concedes el
don de amar a todo aquel que te lo pide, concédenos amarte por sobre este
mundo, así como amarnos a nosotros mismos en nuestro prójimo, te lo pedimos por
Jesús nuestro Salvador y guía, que vive contigo en comunión con tu Santo
Espíritu… Amén!!!
“EL
AMOR ES SENTIDO EN LA MISMA MEDIDA EN QUE ES DADO”
Que
Papá Dios te bendiga, proteja y prospere a ti y a tu hermosa familia!
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