ALIMENTO DIARIO, JUEVES 19 DE DICIEMBRE - LOS MILAGROS
Alabado seas eternamente, Yahvé, Dios Padre Bueno,
porque gracias a tu infinito amor, nos provees una vida llena de
amor, paz y gozo…Aleluya…Aleluya…Aleluya…Alabado seas Dios Padre!!!
Feliz y bendecido día, querido
hermano! Que papá Dios toque todo tu
ser, llenándolo de su esencia, de su amor y de su paz, para que siempre confíes
en el que todo lo puede, bajo cualquier circunstancia…Amén!!!
Con el salmo 70, que nuestra boca, Señor, no deje
de alabarte:
Señor, sé para mí un refugio, ciudad
fortificada en que me salves. Y pues eres mi auxilio y mi defensa, líbrame,
Señor, de los malvados
Señor, tú eres mi esperanza: desde
mi juventud en ti confío. Desde que estaba en el seno de mi madre, yo me
apoyaba en ti y tú me sostenías
Tus hazañas, Señor, alabaré, diré
a todos que sólo tú eres justo. Me enseñaste a alabarte desde niño y seguir
alabándote es mi orgullo…Bendito sea Dios…Amén!!!
Alimento para el alma:
(Lc 1,5-25)
Lectura del santo Evangelio según
san Lucas
Gloria a ti, Señor.
Hubo en tiempo de Herodes, rey de
Judea, un sacerdote llamado Zacarías, del grupo de Abías, casado con una
descendiente de Aarón, llamada Isabel. Ambos eran justos a los ojos de Dios,
pues vivían irreprochablemente, cumpliendo los mandamientos y disposiciones del
Señor. Pero no tenían hijos, porque Isabel era estéril y los dos, de avanzada
edad. Un día en que le correspondía a su grupo desempeñar ante Dios los oficios
sacerdotales, le tocó a Zacarías, según la costumbre de los sacerdotes, entrar
al santuario del Señor para ofrecer el incienso, mientras todo el pueblo estaba
afuera, en oración, a la hora de la incensación. Se le apareció entonces un
ángel del Señor, de pie, a la derecha del altar del incienso.
Al verlo, Zacarías se sobresaltó
y un gran temor se apoderó de él. Pero el ángel le dijo: “No temas, Zacarías,
porque tu súplica ha sido escuchada. Isabel, tu mujer, te dará un hijo, a quien
le pondrás el nombre de Juan. Tú te llenarás de alegría y regocijo, y otros
muchos se alegrarán también de su nacimiento, pues él será grande a los ojos
del Señor; no beberá vino ni licor y estará lleno del Espíritu Santo, ya desde
el seno de su madre. Convertirá a muchos israelitas al Señor; irá delante del
Señor con el espíritu y el poder de Elías, para convertir los corazones de los
padres hacia sus hijos, dar a los rebeldes la cordura de los justos y
prepararle así al Señor un pueblo dispuesto a recibirlo”.
Pero Zacarías replicó: “¿Cómo
podré estar seguro de esto? Porque yo ya soy viejo y mi mujer también es de
edad avanzada”. El ángel le contestó: “Yo soy Gabriel, el que asiste delante de
Dios. He sido enviado para hablar contigo y darte esta buena noticia. Ahora tú
quedarás mudo y no podrás hablar hasta el día en que todo esto suceda, por no
haber creído en mis palabras, que se cumplirán a su debido tiempo”. Mientras
tanto, el pueblo estaba aguardando a Zacarías y se extrañaba de que tardara
tanto en el santuario. Al salir no pudo hablar y en esto conocieron que había
tenido una visión en el santuario. Entonces trató de hacerse entender por señas
y permaneció mudo. Al terminar los días de su ministerio, volvió a su casa.
Poco después concibió Isabel, su mujer, y durante cinco meses no se dejó ver,
pues decía: "Esto es obra del Señor. Por fin se dignó quitar el oprobio
que pesaba sobre mí".
Palabra del Señor…Gloria a ti,
Señor Jesús.
Vitaminas para el alma:
El comportamiento irreprochable y
la plena confianza en Dios fueron las acciones que dieron paso a la
realización de un evento increíble e imposible para los hombres, la concepción
de un ser humano. Zacarías e Isabel, dos personas de avanzada edad, concibieron
un hijo, Juan, un hombre bendecido por Dios, que prepararía el camino de
actuación de Jesús.
Ante las enfermedades o las
situaciones difíciles, ser irreprochable y confiar en Dios, aseguran la
victoria del amor, la paz y el gozo, en otras palabras, solo los milagros
suceden cuando la actuación, la actitud y la fe están en perfecta armonía con
Dios.
No se debe esperar un milagro,
cuando no se ha cambiado aquellas áreas del ser, que perjudican, alejan y
hunden al ser humano. Zacarías, en el primer momento no confió, pero estaba
destinado u ordenado por Dios, que sí sucediera, porque era necesario que Juan
naciera, para que se pudiese dar el plan de salvación que tiene “El que todo lo
puede” para la humanidad.
Anímate a cumplir los
mandamientos y hallarás gracia ante Dios, porque quien los cumple confía
enteramente en Él, entonces, si estás esperando algún milagro, dalo por hecho,
por se realizará.
Bendito seas Eternamente Yahvé…Bendito sea Jesús por siempre!!!
Medicina para el Alma:
Padre Amado, lleno de amor y por
ende, de poder, que concedes tu espíritu a todo aquel, que acepta y obedece tu
voluntad, concédenos por Jesús, vivir irreprochables ante ti, así como confiar
plenamente en tu bondad…Amén!!!
LOS MILAGROS EXISTEN, PORQUE EXISTE QUIEN TODO LO PUEDE.
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