ALIMENTO DIARIO, SÁBADO 21 DE SEPTIEMBRE - PECADORES
Bendito eres Padre Misericordioso, porque perdonas nuestros errores en
la medida que perdonamos los de nuestro prójimo…Porque fortaleces nuestras
debilidades con la presencia de Jesús en nuestras vidas…Aleluya!!!
Feliz y bendecido fin de semana!
Dios bendiga y proteja tu mente y tu corazón y mueva tu ser a confiar en su
divina providencia…Amén!
Bendigamos
con el Salmo Sal 18,2-3.4-5, que la palabra del señor llega a todos sus hijos:
El
cielo proclama la gloria de Dios, el firmamento pregona la obra de sus manos: el
día al día le pasa el mensaje, la noche a la noche se lo susurra.
Sin que
hablen, sin que pronuncien, sin que resuene su voz, a toda la tierra alcanza su
pregón y hasta los límites del orbe su lenguaje.
Desayuno para el alma:
Lectura del santo evangelio según
san Mateo (9,9-13):
En aquel tiempo, vio Jesús al
pasar a un hombre llamado Mateo, sentado al mostrador de los impuestos, y le
dijo: «Sígueme.»
Él se levantó y lo siguió. Y,
estando en la mesa en casa de Mateo, muchos publicanos y pecadores, que habían
acudido, se sentaron con Jesús y sus discípulos. Los fariseos, al verlo,
preguntaron a los discípulos: «¿Cómo es que vuestro maestro come con publicanos
y pecadores?»
Jesús lo oyó y dijo: «No tienen
necesidad de médico los sanos, sino los enfermos. Andad, aprended lo que
significa "misericordia quiero y no sacrificios": que no he venido a
llamar a los justos, sino a los pecadores.»
Palabra del Señor…Gloria a ti
Señor Jesús!!!
Postre para el espíritu:
Padre nuestro, santificado sea
todo tu ser. Sólo tú, eres Santo! Sólo tú, eres digno y misericordioso! En
nombre de Jesús, derrama en nosotros tu espíritu, para que la luz de todo tu
ser brille en nuestras vidas y tu gloria alcance todos los rincones de este
mundo. Perdona nuestros pecados y ayúdanos a ser misericordiosos con todo aquel
que nos rodea…Amén!!!
Vitaminas para el alma:
Jesús fija su mirada en un
pecador, en un recaudador de impuestos (en ese tiempo quien practicaba esa
profesión no era digno). Lo invita a estar con él y éste lo sigue. Aquellos que
lo acompañaban le preguntan por qué comer con pecadores? Nuestro salvador
responde magistralmente, que no ha venido a buscar a los sanos, sino a los
enfermos.
Cada día, Jesús hace lo mismo
contigo. Lo sigues? De no ser así, estarías postergando tu felicidad. Ese gozo
divino que sólo puede proporcionar el Padre de los Cielos y que solo se puede
encontrar cuando el alma entra en armonía con las cosas de Dios.
Permítete reconocer que has
deambulado por caminos distintos al ofrecido por nuestro Padre. Entonces, degustarás
lo sabroso de vivir bajo la influencia de Dios...Bendito sea el Señor!!
LA MEJOR MEDICINA PARA SANAR, ES JESÚS MOVIENDOSE EN NUESTRAS VIDAS!
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