ALIMENTO DIARIO, LUNES 23 DE SEPTIEMBRE - LUZ
Alabado seas Padre Compasivo y Misericordioso, porque nos levantas tras cada caída;
porque estás en todo para abrazarnos en la confusión y brindarnos tu amor…Aleluya!!!
Feliz y bendecida semana, hermano
mío! Dios bendiga, proteja y guíe tus pensamientos, sentimientos, deseos y
acciones…Amén!
Alabemos
al Señor nuestro Dios, con el Salmo Sal 125,1-2ab.2cd-3.4-5.6, porque es magnífico con nosotros:
Cuando
el Señor cambió la suerte de Sión, nos parecía soñar: la boca se nos llenaba de
risas, la lengua de cantares.
Hasta
los gentiles decían: «El Señor ha estado grande con ellos.» El Señor ha estado
grande con nosotros, y estamos alegres.
Que el
Señor cambie nuestra suerte, como los torrentes del Negueb. Los que sembraban
con lágrimas cosechan entre cantares.
Al ir,
iba llorando, llevando la semilla; al volver, vuelve cantando, trayendo sus
gavillas.
Desayuno para el alma:
Lectura del santo Evangelio según san Lucas (Lc
8,16-18):
En aquel tiempo, Jesús dijo a la
multitud: “Nadie enciende una vela y la tapa con alguna vasija o la esconde
debajo de la cama, sino que la pone en un candelero, para que los que entren
puedan ver la luz. Porque nada hay oculto que no llegue a descubrirse, nada
secreto que no llegue a saberse o a hacerse público. Fíjense, pues, si están
entendiendo bien, porque al que tiene se le dará más; pero al que no tiene se
le quitará aun aquello que cree tener”.
Palabra del Señor…Gloria a ti
Señor Jesús!!!
Postre para el espíritu:
Padre Eterno, que bello eres!
Bendito seas eternamente, porque perdonas nuestras iniquidades y lavas nuestro ser de todos
nuestros pecados. En nombre de tu hijo Jesús, queremos pedirte con humildad que
reconstruyas enteramente nuestro ser conforme a tu amor maravilloso, para que seamos tus
instrumentos de amor y paz en donde quiera que estemos y por donde quiera que
andemos…Amén!!!
Vitaminas para el alma:
Papá Dios conoce nuestro
interior. Él sabe todo lo que pensamos, sentimos, deseamos y hacemos. No existe
nada que podamos ocultarle, porque incluso antes de hacerlo, ya lo conoce.
Para salvar al ser humano, emplea
muchos medios, pero el principal es su palabra, que en un tiempo fue transmitida
por Jesús directamente y actualmente, está impresa en la Sagrada Biblia. Ella provee
vida y felicidad a aquellos que se complacen en leerla. Es el mejor alimento
que puede recibir un ser humano diariamente, puesto que permite el sano
crecimiento del espíritu y por otro lado, hace del ser humano una persona
fuerte y resistente a las embestidas del mal. Su palabra reconstruye nuestro
ser tras cada derrumbe, cada caída y cada desvío.
Cuando nos dejamos llevar por
Dios, nos volvemos esa vela que ilumina la vida de todo aquel que nos rodea,
nuestras tristezas se vuelven alegría, nuestros fracasos se vuelven éxitos y
nuestro ser se libera de toda opresión, esclavitud o enfermedad...Bendito sea el
Señor!!
DÉJATE LLEVAR POR DIOS Y ÉL RECONSTRUIRÁ TU VIDA TRAS CADA DERRUMBE!
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