ALIMENTO DIARIO, JUEVES 19 DE SEPTIEMBRE - TEMOR DE DIOS
Bendito sea tu nombre, Padre Misericordioso porque tu amor por
nosotros es tan grande, tan benevolente, que nos has concedido la gracia de ser
perdonados en la medida que perdonemos a quien haya turbado la paz de nuestra
alma…Aleluya!!!
Buenos días hermano querido, Dios
bendiga, guarde y proteja todo tu ser y te conceda perdonar, toda persona o situación
que turbó o robó el gozo o la paz de tu alma…Amén!
Bendigamos
a nuestro Padre Celestial con el Salmo 110,7-8.9.10,
porque grandes son sus obras:
Justicia
y verdad son las obras de sus manos, todos sus preceptos merecen confianza: son
estables para siempre jamás, se han de cumplir con verdad y rectitud.
Envió
la redención a su pueblo, ratificó para siempre su alianza, su nombre es
sagrado y temible.
Primicia
de la sabiduría es el temor del Señor, tienen buen juicio los que lo practican;
la alabanza del Señor dura por siempre.
Desayuno para el alma:
Lectura del santo evangelio según
san Juan (7,36-50):
En aquel tiempo, un fariseo
rogaba a Jesús que fuera a comer con él. Jesús, entrando en casa del fariseo,
se recostó a la mesa. Y una mujer de la ciudad, una pecadora, al enterarse de
que estaba comiendo en casa del fariseo, vino con un frasco de perfume y,
colocándose detrás junto a sus pies, llorando, se puso a regarle los pies con
sus lágrimas, se los enjugaba con sus cabellos, los cubría de besos y se los
ungía con el perfume.
Al ver esto, el fariseo que lo
había invitado se dijo: «Si éste fuera profeta, sabría quién es esta mujer que
lo está tocando y lo que es: una pecadora.»
Jesús tomó la palabra y le dijo:
«Simón, tengo algo que decirte.»
Él respondió: «Dímelo, maestro.»
Jesús le dijo: «Un prestamista
tenía dos deudores; uno le debla quinientos denarios y el otro cincuenta. Como
no tenían con qué pagar, los perdonó a los dos. ¿Cuál de los dos lo amará más?»
Simón contestó: «Supongo que
aquel a quien le perdonó más.»
Jesús le dijo: «Has juzgado
rectamente.»
Y, volviéndose a la mujer, dijo a
Simón: «¿Ves a esta mujer? Cuando yo entré en tu casa, no me pusiste agua para
los pies; ella, en cambio, me ha lavado los pies con sus lágrimas y me los ha
enjugado con su pelo. Tú no me besaste; ella, en cambio, desde que entró, no ha
dejado de besarme los pies. Tú no me ungiste la cabeza con ungüento; ella, en
cambio, me ha ungido los pies con perfume. Por eso te digo: sus muchos pecados
están perdonados, porque tiene mucho amor; pero al que poco se le perdona, poco
ama.»
Y a ella le dijo: «Tus pecados
están perdonados.»
Los demás convidados empezaron a
decir entre sí: «¿Quién es éste, que hasta perdona pecados?»
Pero Jesús dijo a la mujer: «Tu
fe te ha salvado, vete en paz.»
Palabra del Señor…Gloria a ti
Señor Jesús!!!
Postre para el espíritu:
Padre nuestro, que estás en los
cielos, tu misericordia es tan grande, que somos perdonados constantemente, en
la misma medida que perdonamos a quien nos persigue, habla mal de nosotros o
roba nuestra paz. En nombre de tu hijo amado, concédenos a ejemplo de Jesús,
perdonar siempre. Concédenos a ejemplo de la mujer del evangelio, buscar perdón con humildad…Amén!!!
Vitaminas para el alma:
Una de las virtudes más hermosas
que puede poseer un ser humano, es el temor de Dios. Temor a perder su amor, su
amistad, su compañía y su presencia en nuestras vidas. Cabe destacar que
nuestro Padre nunca nos abandona, somos nosotros quienes nos alejamos o le damos la espalda.
De alguna manera, todos somos
pecadores o defectuosos, pero lo que nos hace cercanos a nuestro Dios, es
precisamente la humildad de buscar su amistad maravillosa, de querer amar a
todos los que nos rodean o de perdonarlo todo.
Seamos como la mujer del
evangelio, que se arrodilló ante Jesús para servirle, para redimir todas sus
fallas…Bendito sea Dios!!!
MUCHAS SON LAS BATALLAS QUE SE GANAN DE RODILLAS ANTE DIOS!
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