ALIMENTO DIARIO, VIERNES 23 DE AGOSTO - EL AMOR
Bendito sea Yahvé Dios Padre amoroso y compasivo, porque nos
ha bendecido, prosperado y protegido desde el día en que nacimos….Porque nos ha
elegido para trabajar para Él…Porque nos ama profundamente.
Bendecido en abundancia seas
hermano y amigo…Dios bendiga y guarde a tus descendientes y les conceda la
gracia de ser siempre muy felices.
Alabemos las actuaciones de nuestro
Padre con el Salmo Sal
145,5-6ab.6c-7.8-9a.9be-10:
Dichoso a quien auxilia el Dios
de Jacob, el que espera en el Señor, su
Dios, que hizo el cielo y la tierra, el mar y cuanto hay en él.
Que mantiene su fidelidad
perpetuamente, que hace justicia a los oprimidos, que da pan a los hambrientos.
El Señor liberta a los cautivos.
El Señor abre los ojos al ciego, el
Señor endereza a los que ya se doblan, el Señor ama a los justos. El Señor
guarda a los peregrinos.
Sustenta al huérfano y a la viuda
y trastorna el camino de los malvados. El Señor reina eternamente, tu Dios,
Sión, de edad en edad.
Desayuno para el alma:
Lectura del santo evangelio según
san Mateo (22,34-40):
En aquel tiempo, los fariseos, al
oír que Jesús había hecho callar a los saduceos, formaron grupo, y uno de
ellos, que era experto en la Ley, le preguntó para ponerlo a prueba: «Maestro,
¿cuál es el mandamiento principal de la Ley?»
Él le dijo: «"Amarás al
Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todo tu ser."
Este mandamiento es el principal y primero. El segundo es semejante a él:
"Amarás a tu prójimo como a ti mismo." Estos dos mandamientos
sostienen la Ley entera y los profetas.»
Palabra del Señor Palabra del
Señor…Gloria a ti Señor Jesús!!!
Postre para el espíritu:
Padre Nuestro que habitas en los
cielos, bendito y alabado sea tu nombre por sobre todo nombre, bendita sean las
santas obras que derramas sobre la humanidad. Derrama sobre el mundo y sobre nosotros, tu
espíritu de amor, que permita apreciarnos con benevolencia los unos con los
otros, te lo pedimos por Jesús nuestro
Señor…Amén!!!
Vitaminas para el alma:
En el evangelio de hoy, Jesús
reafirma cuales son los mandamientos principales de la ley divina, de esa ley
que debe vivir en el alma, que debe mover al ser humano hacia la felicidad…EL
AMOR. Pero no el amor que ha enseñado una sociedad equivocada y confundida;
sino el amor puro y espontáneo, alimento principal de los cuerpos espirituales
y materiales. De la carencia de amor nace el desequilibrio del alma, enfermándose
el espíritu y por ende el cuerpo.
Dios regala a través de la
primera carta de San Pablo a los Corintios, capítulo 13, una de las
descripciones más hermosas de lo que significa el amor hacia Dios, hacia el
prójimo y hacia sí mismo:
“Si hablo las lenguas de los
hombres, y aun las de los ángeles, pero no tengo amor, no soy más que un metal
que resuena o un platillo que retiñe. Y si tengo el don de profecía, y entiendo
los designios secretos de Dios, y sé todas las cosas; y si tengo la fe
necesaria para mover montañas, pero no tengo amor, no soy nada. Y si reparto
entre los pobres cuanto poseo, y aun si entrego mi cuerpo para tener de qué
enorgullecerme, pero no tengo amor, de nada me sirve.
Tener amor es saber soportar, ser
bondadoso; es no tener envidia, no ser presumido, orgulloso, grosero o egoísta; es no enojarse ni guardar
rencor; es no alegrarse de las injusticias, sino de la verdad. Tener amor es sufrirlo todo, creerlo todo,
soportarlo todo.
El amor nunca dejará de ser”…Bendito
sea El Señor!!!
PARA VIVIR VERDADERAMENTE ES NECESARIO QUE HABITE EN EL ALMA, EL AMOR
Comentarios
Publicar un comentario